Convivir con un perro puede llegar a ser algo maravilloso siempre que, a la hora de tomar la decisión, haya tenido en cuenta todas las responsabilidades que esto acarrea.

Un perro no es un juguete. Puede brindar alegrías, pero requiere sacrificios y tiempo disponible. Un perro tampoco es un instrumento de placer, sino un ser vivo que sufre y goza con nosotros y que no puede ser abandonado cuando nos ausentamos o cuando no tenemos deseos de su compañía.

Adoptar un perro es una decisión que lo afectará por diez años o más. Por lo tanto, si está planeando tener uno en su casa, le recomendamos que se haga algunas preguntas.

¿Quiero realmente tener un perro?
¿Estoy dispuesto a darle una parte de mi tiempo?
¿Esta parte de mi tiempo será suficiente para asegurarle una vida feliz?
¿Podré educarlo para que no moleste?
¿Podré afrontar los gastos de mantenimiento?

Si sus respuestas a estas preguntas son afirmativas, ahora viene lo más difícil: la elección.

Qué raza elegir. Depende de la necesidad y el gusto personal. Pero siempre hay que imaginarse cómo será el animal de adulto, con seguridad será muy diferente que de cachorro. Asesórese para encontrar la raza que más se adecue a su estilo de vida y al de su familia.

Dónde comprar . Usted puede adquirir su cachorro en una veterinaria, en un pet shop, a un particular o a través de los avisos clasificados o por medio de un criador responsable que se preocupa de mejorar la raza. No importa de donde provenga, siempre es bueno realizarle algunos test o pruebas para determinar su carácter.

Perro de familia, de exposición o deporte. El estándar describe al perro ideal, y aquellos animales que se aproximan mucho a tal ideal se clasifican normalmente como de exposición y los otros se destinan y venden como perros de familia. No todo los perros con papeles son de exposición, asegúrese y busque accesoria para determinar si su cachorro se aproxima a ser un perro ideal.

También existen razas para cada uno de los deportes, al cual le gustaría participar como persona activa. Todas las razas pueden practicar cualquier deporte, pero hay algunas que por su genética son mas buenas que otra. Hay razas para búsqueda, para protección, agility y otros deportes.

Si piensa que más adelante podrá querer presentar su perro a un certamen o promover una camada de cachorros, trate por todos los medios de adquirir lo mejor que esté a su alcance.

Sin embargo, si el animal está destinado exclusivamente a ser el juguete de los niños o un compañero suyo, puede buscar uno más accesible. De todas maneras, el precio que usted pague por su cachorro es poco comparado con el cariño, el amor y la devoción que le devolverá durante los muchos años que esté a su lado.

Macho o hembra. Esta elección está estrechamente ligada a las preferencias del futuro propietario. Es conveniente elegir una hembra si usted desea un ejemplar más tierno y afectuoso, a veces más tolerante en relación con los demás animales, y si no juzga demasiado fastidiosas las complicaciones inherentes a los dos períodos anuales de celo en los cuales la perra tiene pérdidas vaginales que duran alrededor de dos semanas. En cambio, recomendamos un macho si quiere contar con un ejemplar más fuerte, más robusto, independiente y tranquilo siempre que a usted no le importe que eventualmente sea menos dócil a una obediencia inmediata.

Con o sin papeles. Es frecuente ver avisos publicitarios de perros de pedigree que se ofrecen "con o sin papeles". Los papeles aseguran la pureza del perro, mas no que sea un perro de exposición. Todo cachorro hijo de padres de pedigree tiene su propio pedigree y su documento de transferencia, el echo de decir que son hijos de padres con pedigree, pero que no tienen papeles, no justificara su pureza.

El cachorro. ¿Qué cachorro elegir de entre esas preciosas bolitas de pelo?

Si busca un cachorro de exposición, déjese aconsejar por el criador, pues él conoce las características que debe tener. También tenga en cuenta el origen del cachorro y cuál es su línea de sangre

Cada cachorro tiene su propia personalidad. Escójalo según sea la suya: si usted es una persona activa, no elija el cachorro más tranquilo.
El cachorro elegido deberá tener un aspecto limpio y sano, ojos brillantes y vivaces y trufa sin costras. Debe estar bien alimentado y criado en un lugar limpio.

No compre perros miedosos ni agresivos. No compre perros mal cuidados, sucios, desnutridos o poco desarrollados.

A qué edad comprarlo. Lo ideal es comprar cachorros de 8 o 9 semanas de edad, cuando ya los perritos poseen gran capacidad de aprendizaje y percepción y se pueden adaptar a la nueva familia. Además, se recomienda que hasta las 9 semanas permanezca junto a su madre, para evitar en un fututo problemas de adaptación o agresión, ni tenga problemas de conducta sexual.

El adquirir un perro, es una gran responsabilidad.
Permítanos ayudarle a seleccionar el cachorro ideal para ti y para tu familia,